miércoles, 18 de marzo de 2009

IV. Funeral por Franco

Jubany fue cardenal con mayúsculas. La gran masa del clero catalán era moderadamente conciliar. Hoy tenemos en Cataluña cinco obispos promovidos por Carles, que nos ha dejado una herencia extraña a la milenaria Tarraconense.

Cuando Carles fue promovido a arzobispo de Barcelona disimuló que era un “obispo para monjas” como lo definió después un notable monseñor de Roma. Llegó temeroso y el nuncio pronto puso a su vera a Carrera, cuya práctica pastoral, bondad y cultura tanto le ayudaron. Roma comprendió que un valenciano que habla castellano en familia no sería bien recibido. Con un catalanista como Carrera intentaron compensar la poca consistencia de Carles. Carrera, de buena fe y con entusiasmo, creó un excelente equipo, en el que destacaba un jesuita. El supuesto éxito inicial con el “converso” Carles les dio una sensación de que iban ganando la batalla y evitaban la escabechina clerical. Pero fueron todos –Carrera y su equipo- unos ingenuos porque d’allà on no n’hi ha, no en raja. Carles es un conservador español, que, al morir Franco, ensalzó la figura del dictador: “Entregó su vida entera al servicio de la nación (…) Rezó mucho por España”. Así acabó su sermón en la misa de funeral en Tortosa con un exaltado canto de patriotismo español. Aparentemente Carles tenía un equipo con cuatro obispos auxiliares a los que luego centrifugaría. Todos le fueron indicados o impuestos. Pero al dimitir Carrera y los suyos al no soportar más las injerencias rasputinianas que ejercía el matrimonio Allepuz, que cuidaba del hogar de Carles, éste se encontró con las manos libres para ejercer de obispo conservador, nepotista y sin carisma del gobernante.

El “sí, bwana” fue la norma que rigió en el final de su episcopado aunque no hubo estridencias. Carrera se dedicó a su territorio pastoral y la decadencia de la curia diocesana fue el reflejo del talante de Carles. Las parroquias, a pesar de todo, siguieron trabajando por el Reino. Pero Carles, intrigante y prepotente, no cejó en su campaña para situar a sus peones episcopales. Siendo cardenal tenía buena entrada en los dicasterios y no le gustaban sus antiguos auxiliares. Pero su discípulo predilecto fue José Ángel Sáiz Meneses (el-que-viaja-en-primera-a-costa-de-la-Conferencia-Episcopal), que regentaba un centro de culto, el del Roser, que no era ni parroquia y allí hacía conferencias y misas que llenaba con gente venida de cualquier parte, para hacer número y quedar bien delante de Carles.

En Meneses, sumiso a Carles, pero cazurro y político, el cardenal encontró una especie de alter ego al que, sin tener en cuenta la opinión de personalidades de la diócesis, nombró obispo auxiliar. Meneses había estudiado en Toledo, desconocía la tradición de la Tarraconense, era aparentemente neutro. De mil amores Carles lo preparó para escalar. Y aunque el cardenal hoy emérito se oponía a la división de la diócesis de Barcelona, aprovechó la ocasión para catapultar a Sáiz Meneses a Terrassa. Se explica con fundamento que, presionando en Secretaría de Estado, Carles se alteró al saber que Jaume Pujol o Martínez Sistach podrían ser sus sucesores. Le provocó un sofoco y tuvieron que reanimarle dándole un cordial. Antes del incidente habría gritado y llorado…

Continuará (…)

13 comentarios:

  1. Os felicito por el Bloc.
    Necesitábamos una información veraz que nos explique la preocupante evolución del integrismo catalán y español.
    Este integrismo que hoy ocupa el poder en la Conferencia Episcopal Española es el principal aliado -paradojicamente- de Zapatero. Sí, con campañas como la del condón del Papa, o del aborto, España seguirá votando Zapatero.
    Dos desgracias a la vez......

    Javier Martinez del Pozo

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  2. Aunque el título del blog es algo provocativo e impactante creo que el análisis de los últimos obispos de Barcelona es bastante ajustado a lo que ha habido y a lo que hay.

    Jordi Morrós Ribera.

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  3. Me ha impresionado lo que habéis publicado hasta ahora. O sea que los actuales integristas que se esconden en Germinans son la continuación del integrismo que existió en Cataluña. ¡Vaya, vaya!

    Espero que vayáis dando más información. ¡Muchos la esperamos con fruición!

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  4. Filiberto Portocarrero y Solchaga20 de marzo de 2009, 20:55

    Cuidado con provocar las iras de Paquita, que os va a ir muy mal.

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  5. Carles fue una catástrofe para la diócesis, tal como lo es ahora Benedicto XVI para la Iglesia. Germinans son los lefevristas de Carles.

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  6. Ya veo,me he metido sin querer en un blog de integristas de izquierdas,¡Dios mio,Dios mio!yo huyendo de los integristas de derechas y voy y me topo con los de izquierdas,que son igual,ó peor,claro,debí habermelo imaginado,si está el morrós,es integrismo.Por cierto blogguer,es usted más anonimo que los de germinans porque he visualizado su perfil y solo dice 50 años y españa,con esas caracteristicas debe haber como 19000000 en españa,tanto gusto.

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  7. Espero que la información de este Blog nos ayude a conocer lo que ocurre en Cataluña. Ahora, en castellano, la información que nos llega a través de diferentes forums es muy negativa y se insiste siempre que ésta Comunidad esta viviendo un proceso de descristianización sin retorno.

    Yo no me lo acabo de creer. Voy a menudo a Cataluña y su realidad eclesial es mucho mas rica y dinámica. Por otra parte, el Cardenal, buena persona, no me parece en absoluto un izquierdista, más bien todo lo contrario.

    Bueno, Sr. De Folguera, seguiremos con suma atención su Blog.

    Mucha suerte, hasta ahora su información me parece de mucha calidad,

    Javier Martinez (Madrid)

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  8. En primer lugar conviene usar el sentido común: integrismo no es hacer carteles contra el aborto, integrismo puede ser la comunión de rodillas y en la boca, las misas de espaldas en latin, la confesión semanal, y otros detalles por el estilo. Conviene sentar bien la cabeza para no decir tonterias.

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  9. Yo entiendo que el integrismo levante alas con éste Papado. De todas maneras sabed que todo este renacimiento anacrónico y patético del integrismo y del lefrebismo nos hace muy felices.

    A mayor integrismo y lefrebismo mayor aumento en la deserción en el bando católico. Al final no seréis mas que una casposa secta de antaño, los "amish" de Cataluña.

    Fernando Rios de la Frontera

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  10. http://catholique-nanterre.cef.fr/IMG/pdf/Urgence_Pape_Sida_v2.pdf

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  11. INTEGRISMO CREO QUE ES P.E.
    NO ACEPTAR UN CONCILIO ECUMÉNICO, NI ACEPTAR LA LIBERTAD RELIGIOSA, NI ACEPTAR LA SEPARACIÓN IGLESIA-ESTADO

    TAMBIÉN PUEDE SER:
    DESOIR LAS INDICACIONES DE LA SANTA SEDE
    TERGIVESAR LA DOCTRINA CATÓLICA
    REDUCIR LA RELIGIÓN A LA CARIDAD CON LOS POBRES

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  12. Nadie resiste los archivos si a Carles lo de Franco lo deja mal que del pobre Jubany. Cuanta confusión! Menos mal que la Iglesia no depende ni de la derecha ni de la izquierda. Ni de los HIPÓCRITAS que hablan del condón, cargándose al Papa, y no dicen que el condón no cura el sida, y en Africa lo que se necesita es medicamentos para el Sida. Hipócritas, si podéis dormir, consolaos promocionando el preservativo.

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  13. Ay, ay, ay, bloguer, que el artículo de hoy en Germinans te deja bien en ridículo...
    Cuántas bobadas se dicen por aquí: que si integrismo es confesarse todas las semanas (Santa Teresa debía de ser integrista), que si la realidad eclesial de Barcelona es muy rica (vamos a dejarlo... no quiero ser cruel con la ayuda de cuatro sencillas estadísticas).
    En fin, la progresía en la Iglesia es ya una realidad residual y patalea un poco porque se resiste a irse del todo, pero dado la edad que suelen tener sus miembros es sólo cuestión de tiempo, de poco tiempo más bien.

    Luis

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